¿Alguna vez se han imaginado estar en prisión por ser considerados una persona incómoda para el gobierno? ¿Que todo lo que digas y hagas sea vigilado y analizado cuidadosamente para ser utilizado en tu contra? Pues bien, esto fue parte de la vida de Angela Davis.
Angela Davis es una mujer empoderada que nació en Birmingham, Alabama, Estados Unidos. A lo largo de su vida, con perseverancia y convicción, se ha dedicado a luchar contra el racismo estructural, la violencia policial, el sistema penitenciario y la opresión de género, a través del activismo político, el feminismo y su labor académica como profesora universitaria.
Sin embargo, a pesar de los múltiples estudios que adquirió —desde la Universidad de Brandeis, la Universidad de Frankfurt y la Universidad de California—, su formación académica no la blindó del racismo que permeaba una sociedad que presumía estar en crecimiento.

Angela fue testigo directo de asesinatos, maltratos y una serie de restricciones dentro del país donde nació, únicamente por el color de su piel. Estos hechos la llevaron a participar activamente en movimientos como Black Power, donde defendió la autodeterminación del pueblo afroamericano.
Asimismo, fue integrante del Partido Comunista de los Estados Unidos, lo que provocó una intensa persecución política que la llevó injustamente a prisión. Su encarcelamiento detonó una campaña internacional sin precedentes llamada “Free Angela”, en la que participaron artistas y activistas de todo el mundo exigiendo su liberación en 1970. No fue sino hasta 1972 cuando obtuvo la absolución total de los cargos en su contra.
¿De qué cargos se le acusaba? De los más ruines: conspiración, secuestro y asesinato, lo que la convirtió en una de las personas más buscadas por el FBI. Estas experiencias la llevaron a desarrollar una visión clave conocida como feminismo interseccional, el cual sostiene que la opresión no actúa únicamente a través del género, sino que se entrecruza con la raza, la clase social y los sistemas económicos y políticos.
El tiempo que pasó en prisión le permitió adquirir una perspectiva distinta sobre el sistema penitenciario. A partir de ello, desarrolló escritos que dieron la vuelta al mundo, entre los que destacan Mujeres, raza y clase, ¿Son obsoletas las prisiones? y La libertad es una lucha constante, obras que continúan siendo estudiadas hasta la actualidad.
Sus ideas transformaron el feminismo tradicional al incorporar las experiencias de las mujeres negras, pobres y marginadas, una visión que consolidó tanto en prisión como a lo largo de su constante activismo.
Angela Davis es considerada una de las voces intelectuales y políticas más importantes del movimiento por los derechos civiles afroamericanos, a pesar de haber vivido en una época marcada por el racismo y la segregación social que dividían a la sociedad por el color de la piel.

Es recordada por enfrentar al sistema sin miedo, por sobrevivir a la persecución política y por defender a los sectores más oprimidos, convirtiéndose en una de las figuras que logró unir la teoría con la acción, demostrando que el pensamiento crítico puede transformar realidades.
Actualmente, sigue siendo un símbolo de dignidad, valentía y conciencia social. Su imagen se convirtió en un ícono cultural durante los años setenta y, además, ha recibido numerosos doctorados honoris causa en distintos países.
Angela Davis es la prueba de que una sola voz puede resonar más que mil cuando existe unión, determinación y valentía; cuando los pasos firmes pesan más que cualquier sistema opresor intolerante ante las diferencias.
Para más información de SOCIEDAD haz clic AQUÍ.
Sigue la información de última hora en las redes sociales de URBANO Noticias Puebla y Tlaxcala.

