La Base de datos sobre la presencia criminal en México 2020 del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), confirma la presencia de 10 grupos criminales en la región Puebla-Tlaxcala, nueve con presencia en la primera entidad y solo una en el estado de Tlaxcala.

A través de la documentación periodística sobre la incidencia delictiva recopilada por los investigadores del CIDE durante el primer año de la pandemia, se logró confirmar la presencia activa del Cartel de los Beltrán Leyva, Cartel Jalisco Nueva Generación, El Loco Téllez, Juan L "El moco", la banda del Bucanas, La Gran familia Mexicana, La reina del Sur Cecilia V, los Zetas y Sangre Nueva Zeta.

En Tlaxcala solo opera El moco, líder huachicolero detenido en 2020 en San Martin Texmelucan, Puebla, y que operaba una red de robo de combustible en el poniente y norte de Tlaxcala.

De acuerdo con la plataforma que ha socializado el CIDE, los grupos criminales de Puebla se dedican primordialmente al narcotráfico y a otras actividades delictivas; en menor medida a los conflictos armados y a la acción gubernamental.

El total de células que forman parte de estos grupos suman 21, la agrupación con el mayor número era la de Juan L El moco, con cinco células huachicoleros y la de El loco Téllez, que también se dedicaba al huachicol y robo de transporte de carga en la región Puebla-Tlaxcala, detenido en junio de 2020.

Sin embargo, pese a su detención, la incidencia delictiva no ha disminuido en la zona, sobre todo con lo que respecta a los homicidios dolosos relacionados con el crimen organizado y el robo de combustible.

De acuerdo con el semáforo delictivo, en 2021 Tlaxcala reportó semáforo rojo en los delitos de homicidio y narcomenudeo, delitos de alto impacto relacionados con el crimen organizado, solo en el último mes del año se documentaron en la entidad 13 homicidios dolosos y 21 casos de narcomenudeo concentrados en 10 municipios.

Por su parte, el último informe del Observatorio Ciudadano Igavim, refiere que en Puebla aumentó 4 mil 950 por ciento el robo de pipas de combustible entre 2020 y 2021, y en Tlaxcala el robo de pipas creció 200 por ciento al pasar de una a tres en el mismo periodo.