La madrugada del miércoles 14 de enero marcó un punto clave en el caso que estremeció a Cuautitlán, Estado de México: Erika Camila Anaya Medrano, la niña de tres años sustraída tras el doble feminicidio de su madre y su abuela, fue localizada con vida por agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
La menor se encuentra bajo resguardo del DIF municipal de Tultepec, lugar donde fue ubicada horas después del hallazgo del crimen ocurrido en la colonia San Francisco Cascantitla. Su localización representó un alivio parcial para una familia marcada por la violencia extrema.
Esto es lo que se sabe del caso del doble feminicidio en Cuautitlán
Los hechos ocurrieron la tarde del martes 13 de enero de 2026, cuando familiares de Cindy Tavera Medrano, de 25 años, y su madre María Teresa de Jesús Tavera Guadarrama, conocida como “Teresita”, de 53 años, ingresaron al departamento 101 del edificio 8, ubicado en la calle Oraño Poniente, tras perder contacto con ellas.
Dentro del inmueble encontraron una escena devastadora: ambas mujeres sin vida, con golpes contusos en la cabeza, y un niño de seis años, Damián, encerrado en el baño, llorando y visiblemente alterado. El menor era hijo de Cindy y único sobreviviente directo del ataque.
La ausencia de Erika Camila encendió de inmediato las alertas. La menor no estaba en el departamento y las primeras versiones apuntaron a que había sido sustraída tras el crimen.
El principal sospechoso: el padre de la niña
Desde las primeras indagatorias, la FGJEM identificó como principal sospechoso a Erik Antonio Anaya, expareja de Cindy y padre biológico de Erika Camila. De acuerdo con las investigaciones, el hombre ingresó por la fuerza al departamento, atacó a las víctimas y huyó llevándose a la niña y documentos personales, lo que generó temor de un posible traslado fuera de la entidad o del país.
El menor sobreviviente relató a familiares que su padre fue quien agredió a su madre y a su abuela. De acuerdo con su testimonio, el agresor también amarró a las víctimas y asesinó a la perrita chihuahua de la familia antes de escapar.
El caso expuso nuevamente las consecuencias de la violencia familiar no atendida. Autoridades confirmaron que existía una denuncia previa contra Erik Antonio “N” por lesiones graves contra Damián, a quien le fracturó el fémur en hechos ocurridos en Tultepec.
La carpeta de investigación fue iniciada en el llamado Edificio Rosa de Cuautitlán Izcalli, pero el proceso quedó sin efectos luego de que Cindy otorgara el perdón legal. Hoy, ese antecedente genera fuertes cuestionamientos sobre la atención institucional a casos reiterados de violencia.
Familiares confirmaron que Cindy se había separado de su agresor apenas 15 días antes del crimen y decidió refugiarse con sus hijos en casa de su madre para escapar de la violencia. Lamentan que no supieron cómo apoyarla para que lo dejara a tiempo.
Localización de Erika Camila
Durante horas, autoridades estatales, municipales, Guardia Nacional y Policía de Género desplegaron un operativo en Cuautitlán, Tultepec y municipios cercanos. La presión social y la difusión en redes fueron clave.
Finalmente, se confirmó que Erika Camila nunca fue asesinada ni trasladada de inmediato. De acuerdo con la directora de la Guardia Civil de Cuautitlán, Rosa Patiño Solís, la niña había sido llevada desde la mañana del martes a una guardería en Tultepec.
La directora del plantel dio aviso hasta las 22:00 horas, momento en que el DIF de Tultepec activó el protocolo de protección y notificó a las autoridades. La menor fue evaluada médicamente y se encuentra en perfecto estado de salud, sin signos de violencia.
Autoridades informaron que Damián, de 6 años, quedó bajo custodia provisional de su abuelo, mientras que Erika Camila será entregada de forma provisional a la hermana gemela de Cindy, conforme a los protocolos de protección a la infancia y perspectiva de género.
Ambos menores permanecerán bajo acompañamiento psicológico y legal mientras se define su situación jurídica definitiva.
Rafael Tavera Guadarrama, hermano de Teresita, relató que fue una llamada desde Estados Unidos la que alertó a la familia. Al ingresar al departamento describió una escena “grotesca y despiadada”.
“El niño nos dijo: ‘Mi papá es mala persona, mató a mi mamá’”, declaró. La familia teme que el agresor haya tenido tiempo suficiente para llevarse documentos y planear su huida.
Vecinos recordaron a Teresita como una mujer alegre, solidaria y fuerte, pese a su discapacidad tras la amputación de ambas piernas por diabetes. Cindy, dijeron, era una madre joven que luchaba por salir del círculo de violencia.
Hasta el cierre de esta edición, Erick Antonio “N” continúa prófugo, aunque autoridades confirmaron la detención de su madre y su hermano por su probable participación como cómplices.
El departamento permanece asegurado por Guardia Nacional y Guardia Civil, mientras la FGJEM continúa las diligencias para judicializar el caso.
Último adiós a Cindy y Teresita y exigencia colectiva
Los cuerpos de Cindy y Teresita fueron entregados la noche del miércoles a sus familiares. Son velados en el Velatorio del DIF de Cuautitlán y posteriormente serán sepultados tras una misa de cuerpo presente en la catedral local.
La comunidad exige que el caso no quede impune. “No merecían este final”, repiten vecinos y familiares, mientras claman justicia por dos mujeres que intentaron escapar de la violencia y fueron alcanzadas por ella.
Con información de Guillermo Ortega
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