Los estragos por la guerra entre Ucrania y Rusia ha dejado muchas repercusiones, en el tema ecológico no es la excepción, ya que desde el inicio de este conflicto bélico más de 400 muertes de delfines se han registrado en las aguas del Mar Negro, así como 50 varamientos, ocurridos sobre todo al sur de las costas turcas y búlgaras.

Biólogos marinos argumentan que el conflicto puede estar ocasionando esta catástrofe marina.

A continuación reproducimos la nota de Euronews:

Buques de guerra, artillería y minas que inundan las aguas contribuyen al aumento del estrés y miedo de estos animales. Esta contaminación sonora les puede causar confusión e interferir en su capacidad de encontrar el camino para alimentarse.

"Hay perturbaciones como el ruido submarino causado por los seres humanos, que está asociado con la guerra. Estoy hablando del uso de sonar, minas y explosiones. Todo esto tiene un efecto negativo en los delfines, y sus fuentes de alimento" explica Stanislav Duz, biólogo marino y director del acuario Nemo de Odesa.

La cifra de 400 muertes registradas desde febrero, mes del comienzo de la invasión rusa, ya es alarmante; pero lo es mucho más si la comparamos con el número presentado durante todo el 2021, que fue de aproximadamente 350 casos.

"El ruido producido por los humanos afecta fuertemente su capacidad para cazar y alimentarse. Esto representa estrés para ellos, y el estrés de la vida los pone en un mal estado y malas condiciones" explica Darya Daniluk, veterinaria.

A causa de los buques, las explosiones y las minas que amenazan la vida de los delfines y otros animales acuáticos en Ucrania, en abril veterinarios y profesionales decidieron evacuar a los que se encontraban en el acuario de Járkov hasta el delfinario de Odesa, para ponerlos en seguridad.

ma