Iván Reyes Arzate, La Reina, ex director general de la División Antidrogas de la Policía Federal que se entregó a Estados Unidos en 2017, no es el único servidor público que ha trabajado con la DEA y se ha involucrado con el narcotráfico.

Desde hace varios años la agencia antidrogas estadunidense sabía de las traiciones de funcionarios mexicanos como Reyes Arzate y Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública; sin embargo, no evitó la muerte de los infiltrados en los cárteles.

Édgar Enrique Bayardo del Villar, comandante de la Policía Federal, colaboró con Jesús El Rey Zambada y a la par era informante de la DEA.

Este mando era familiar del líder de la banda de secuestradores denominada Los Bayardo, que dirige Mario Alberto Bayardo Hernández, prófugo de la justicia.

Enrique Bayardo se acogió al programa de testigos colaboradores de la Procuraduría General de la República y se le dio el nombre clave Tigre, tras confesar estar involucrado con El Rey Zambada.

Bayardo delató a sus compañeros que protegían al cártel de los hermanos Beltrán Leyva, cuando estos últimos rompieron con Joaquín El Chapo Guzmán, a quien acusaron de traición por haber entregado al Ejército a su hermano menor, Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, lo que desató una guerra.

El comandante fue ejecutado por dos sicarios el primero de diciembre de 2009, en un Starbucks de la colonia del Valle, en el entonces Distrito Federal, cuando estaba almorzando con uno de sus amigos.

La PGR también documentó que un agente de Interpol México (Amado Nava), quien capturó al genocida argentino Ricardo Miguel Cavallo, trabajaba para El Rey Zambada.

En 2002 se descubrió una red de contrainteligencia que operaba en la Secretaría de la Defensa Nacional, en la Procuraduría General de la República y en la entonces Secretaría de Seguridad Pública.

La red estaba conformada por servidores y ex servidores públicos que entregaban información de investigaciones a los operadores de diferentes cárteles.

Francisco Tornez Castro o Víctor Manuel Llamas Escobar, El Capitán Tornez, ex agente de la Dirección Federal de Seguridad, se encargaba del pago y reclutamiento de informantes y era enlace directo de Arturo Hernández González, El Chaky, quien a su vez era el encargado de la seguridad de Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy.

También se detuvo a Salvador Octavio Ortega Barrera, de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Salud de la PGR, quien recababa la información aérea y operativa de lo que realizaba la autoridad federal y brindaba información sustantiva a través de enlaces de seguridad al líder del cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada.

Iván Castro o Pedro Bárcenas, El Comandante Pedro, era el enlace entre la organización criminal con servidores públicos de la Secretaría de Seguridad Pública, de la PGR y de la Secretaría de la Defensa Nacional, de los que obtenía información sensible.

En 2005, la PGR detuvo a Nahúm Acosta, ex director de área de la Coordinación de Giras del presidente Vicente Fox, a quien se vinculó con Los Beltrán Leyva.