Desde que el Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred) incrementó el nivel de la alerta volcánica en amarillo fase 3, hace 23 días, el Popocatépetl ha permanecido sin explosiones.

Así lo reflejan los registros históricos de monitoreo, donde se muestra que el coloso ha sumado un total 22 sismos volcanotectónicos así como cuatro mil 820 minutos de tremor, que reflejan el movimiento del magma al interior.

También se tiene un conteo de 954 exhalaciones de bajo nivel, que ha llegado a percibirse en episodios continuos, como ocurrió la noche de este sábado en que también se observó incandescencia en el cráter.

Sin embargo los datos también reflejan que su actividad diaria se ha reducido, al grado de tener al menos tres días –31 de marzo, así como 1 y 9 de abril– prácticamente sin actividad; ya que únicamente se tuvieron emisiones de vapor de agua, gas y ceniza.

Mientras tanto, el día con más actividad fue el pasado 3 de abril, fecha en que se presentaron más de 800 minutos de tremor armónico y cuatro sismos volcanotectónicos, aunque esto no derivó en eventos explosivos.

Recientemente, el secretario General de Gobierno de Puebla (SGG), Fernando Manzanilla Prieto, señaló que a pesar de que la actividad volcánica ha disminuido, las actividades de prevención no se han abandonado para el caso de una posible evacuación.